miércoles, 21 de julio de 2010

BEBE Y LUCHA: la gloriosa lucha de cada fin de semana

Un viernes más, en un fin de semana cualquiera. La gran revolución va a empezar ilusionad@s seres corren a sus armarios donde encuentran los uniformes que les daran valor para la feroz lucha, ya caen sobre sus hombros las jackets de cuero, ya se deslizan sobre sus cuerpos las camisetas de Eskorbuto y de "anarkía y birra fria".
Es el momento de comenzar una batalla más contra el podrido sistema opresor, el estado de mierda y el jodido capitalismo. Ya se posan los cigarros sobre los labios, enseguida surge la sonrisa malisiosa, empieza el vaivén y el contoneo, es parte de la lucha. El terror de la gente que se niega a cruzarse en su camino es símbolo inequívoco de que la batalla se presenta bien, es hora de lanzar un par de consignas al viento: "Me cago en dios"- exclama un@ -"ODIO A MI PATRIA" - dice el de más allá. Han de mostrar su mal aspecto, su mala actitud, su rabia, porque eso es rebeldía!! Pero aún hay más, ríos de alcohol empiezan a fluir por sus venas, gritos histéricos afloran de sus gargantas, sus ojos vidriosos acosan al enemigo, que se esconde hoy tras la nebulosa de la pijiason. La batalla está en su punto de máximo apogeo, enseguida aparecen las drogas, el show ya está completo. La batalla es dura, sobre todo en este bando.
Las drogas son un combustible en bruto sin el cual la cruzada estaría condenada al fracaso. Las drogas y su libertad, sí, lo único que este sistema represor no puede manipular. Al estado no le conviene que se tomen drogas. "Autocultivo" grita alguien, tod@s aplauden la feliz idea. El de más allá no puede más y se echa en el suelo a vomitar. Luego se recostará sobre su almohada de hediondos vómitos y jugos para descansar un rato antes de volver a la carga.
Las primeras bajas, el enemigo es poderoso, sin duda. Botellas en el aire, cristales rotos, a Tod@s ríen y siguen bebiendo y fumando mierda. Alguien grita desde una ventana. Es una viejecita que amenaza con llamar a la policía. Los gritos se dirigen ahora hacia ella, una vieja de mierda que no quiere que la juventud se divierta sanamente. Una vieja vendida seguramente al otro bando. "FACHA", vocifera alguien. Tod@s están de acuerdo. Continua la batalla con redobladas energías. El enemigo debe estar cagándose en los pantalones, esta noche es terrible. Viendo la calle llena de botellas, cristales y cuerpos durmiendo entre vómitos, un@ es consciente de que el mundo ha de cambiar en un mañana. La batalla continuará hasta entradas horas de la madrugada, cuando tod@s se retiran del frente hacia sus casas, cansad@s, maread@s, vomilad@s pero reconfortad@s por haber ganado otro combate con el enemigo. El ansiado cambio social vendrá seguro tras esta batalla. Un mundo más justo comienza hoy.
El lugar de la contienda ha quedado sembrado de botellas, colillas de cigarro y el apestoso alcohol que por el suelo se derramó. La viejecita de antes sale de su casa, tiene mala cara, parece que no haya pegado ojo en toda la noche. Al caminar por la acera casi se cae al suelo al tropezar con una botella. Se dirige a su trabajo, ha de trabajar los domingos, sí. Está muy vieja, sí. Pero aún tiene fuerzas para usar la escoba y el recogedor. Sigue caminando con paso cansado, de pronto se detiene ante algo escrito en la pared, "BEBE Y LUCHA" proclama éste airoso, "combate la injusticia social", reza más abajo. La viejecita se queda un minuto inmóvil, luego arquea la espalda hacia atrás y estalla en carcajadas. Se ríe hasta que se le saltan las lágrimas. Seguía riéndose cuando doblaba la esquina.

3 comentarios:

danzig dijo...

Entiendo la idea, aunque creo que el problema es mucho mas grande que una botella de licor. Saludos.

Maraclea dijo...

JAJAJAJAJA!! por que todos odian a los punks???

diste en el clabo amigo mio...

Haggen dijo...

la liberacion requiere disciplina

saludos
http://xhaggenx.blogspot.com/